...::Historias con pluma y tinta::...

lunes, 24 de diciembre de 2012

Invierno Capítulo 9


HUGO
Ya habían pasado tres días sin que hubiese aparecido el niño perdido en el bosque. Lord Alfred estaba histérico y había insistido en mantener al pequeño Walden dentro del castillo en todo momento. El muchacho no había puesto demasiadas pegas y se pasaba la mayor parte del día en su habitación con el maestre Grandall, un viejo de largos cabellos blancos y de afable humor que normalmente consentía mucho al pequeño señor. Sin embargo Hugo iba al bosque temprano por la mañana y cada vez que volvía para informar con las manos vacías, volvían a enviarlo allí hasta que caía el sol.
Nadie se adentraba más de lo necesario. Todos tenían miedo. La zona donde Hugo había encontrado a Walden no estaba muy lejos de las murallas, por lo que la desaparición del otro niño les resultaba más inquietante y los hombres bajo su mando comenzaban a decir que el bosque estaba maldito, que había tratado de llevarse a Walden también. Hugo no creía en encantamientos, pero estaba de acuerdo en que algo raro pasaba.
Walden, no obstante, no daba muestras de estar asustado o inquieto. Cuando Hugo lo veía estaba siempre sonriente, como si hubiese superado una especie de reto. Su comportamiento había cambiado, Hugo incluso estaba seguro de que el niño estaba más pálido, pero nadie más parecía percatarse de ello. El asunto no le gustaba nada, se dijo a sí mismo que tenía que andarse con cuidado.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Los reyes de las ratas [Introducción]


Si algo he aprendido como policía es que la vida no es justa. En mis redadas he visto gente en las calles hurgando en las basuras, gente que se ve obligada a robar por necesidad yendo a la cárcel cumpliendo más pena que personas mucho más malvadas que no conseguimos atrapar o no disponemos de pruebas suficientes para su encierro. Asesinos que campan a sus anchas pensando que el mundo es suyo mientras niños son enviados al correccional por defenderse en una pelea callejera que accidentalmente acaba en homicidio. Los barrios bajos apestan a miedo, a pobreza, a sangre. No nos queda más que intentar impartir esa justicia que tanto nos hace falta.
Mi nombre es Yu Kenji y entré en el cuerpo con veinticuatro años. Me hice policía porque mi padre me inculcó desde pequeño que una ciudad no puede sobrevivir si no hay gente que defienda a la gente buena de la gente mala. Tal vez suene infantil, pero yo me crié con eso y en ello creo todavía. Sin embargo, en aquel entonces creía que podía defender a toda la gente de Tokyo y me doy cuenta de lo ingenuo que fui entonces. Creo recordar que en aquellos tiempos todavía sonreía. Dejé de hacerlo cuando mi primer equipo, con el que llevaba ya mis dos buenos primeros años, murió durante una operación en la que yo mismo participé y de la que fui el único superviviente.
Investigábamos un local que sospechábamos, y más tarde confirmamos, que pertenecía a los Suishin-kai, una banda perteneciente a los yakuza, los reyes de los barrios bajos y de los negocios sucios de todo Japón. Si yo me salvé fue gracias a los extraños caprichos de Suzume Yasu, una joven chica de endiablada belleza, la mano derecha del oyabun de la banda, que creyó conveniente jugar conmigo a su antojo. Nunca olvidaré aquella mirada tan deliciosamente peligrosa, tan arrogante, tan llena de perversa diversión. Quería jugar al gato y al ratón, estaba aburrida. Quería que yo la buscara, que la encontrara.
Pues bien, lo hice.
Y esta es la historia.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Pausa para un bollito (?)

Sé que he tenido esto bastante abandonado y lo siento x_x. Pero es que las clases me tienen absorta y apenas saco tiempo para escribir un par de líneas.

No sé cuando volveré a colgar algo pero prometo que será algo nuevo (llevo un tiempo trabajando en una historia propia para colgar aquí) y que seguiré con el fic de Invierno en cuanto pueda también.

Para compensar un poco mi ausencia, os dejo esta canción de Saurom que es muy Stark.